Supón que debes almacenar tu guitarra o bajo durante un periodo largo de tiempo. Tu objetivo es que la guitarra esté protegida y que se conserve en el mejor estado posible durante todo el tiempo que esté almacenada. Pero antes de hablar de cómo debes almacenar tu instrumento, vamos a ver:

¿Qué elementos pueden afectar y dañar a tu guitarra mientras está almacenada?

  1. Golpes y caídas. Aunque parezca evidente es esencial proteger a tu guitarra de golpes y de caídas. Dónde y cómo almacenas tu instrumento debe minimizar la posibilidad de recibir golpes o de caer. Nunca se sabe. Chris Rea, famoso por canciones temas como “The Road to Hell” o “On the beach” y por su uso del slide, guardó su Stratocaster roja debajo de la cama y una inundación dejó sumergida la guitarra durante varias horas.
  2. La humedad o falta de esta en el ambiente. Si hay muy poca humedad la madera del instrumento se va a ir secando, perdiendo humedad. El diapasón/golpeador que no está barnizado va ser muy sensible, al secarse va a encoger y puede que algún traste sobresalga. En guitarras de caja – españolas, flamencas, acústicas – la falta de humedad puede hacer que la tapa se hunda ligeramente. Con demasiada humedad la tapa se puede abombar. En el caso de guitarras y bajos eléctricos el exceso de humedad no favorece nada la conservación de la electrónica.
  3. Los cambios de temperatura también afectan al instrumento. En este caso la curvatura del mástil es la que más sufre.

Teniendo estos problemas en cuenta:

Así es como debes almacenar tu guitarra durante mucho tiempo.  

  1. No uses una bolsa o funda blanda. Estas fundas van muy bien para ir de un sitio a otro, e incluso algunas compañías aéreas te las van a permitir subir a la cabina del avión. Pero no las uses para almacenar tu guitarra. El nivel de protección que recibe la guitarra en una funda es mínimo. Si bien la funda puede proteger la pintura o el barniz de golpecitos y ralladuras no la va a proteger de golpes fuertes que afecten a la estructura.
  2. Usa un estuche o caja rígida. Las cajas duras están pensadas para proteger tu instrumento de las inclemencias de viajes en furgoneta y transportistas. Al ser rígidas van a proteger la guitarra de daños estructurales (cajas hundidas, mástiles y palas rotas, etc.) la mayoria de las veces. Además, estas cajas aíslan bastante de los cambios súbitos de humedad y temperatura. Si no tienes una caja rígida o estuche, considera la inversión ya que vale la pena.
    Lo ideal es que la caja rígida esté hecha a medida para tu guitarra. Esto es fácil si tienes una guitarra de un estándar, es fácil encontrar una funda para Stratocaster, Telecaster, Les Paul, SG’s, Dreadnought, Guitarra Flamenca o de Concierto. Pero va a ser más complicado o caro si tienes un modelo más especial como una Jaguar, Jazzmaster, Explorer o Flying V. En cualquier caso asegúrate que el instrumento no se mueve en la caja. Usa espumas u otro material blando para rellenar los huecos y evitar que tu instrumento se mueva en la caja.
  3. No apiles las guitarras. A las guitarras no les gusta estar apiladas. No la guardes plana en el suelo. Mejor las guardas en el estuche de pie. Como si fuera un libro en una estantería. Otra opción es tener una estanteria especifica para almacenar guitarras como la de la foto (!yo quiero una!).
  4. Ten cuidado al abrir el estuche. Recuerda que el estuche tiene un efecto aislante de temperatura y humedad. Si envías un instrumento a un lugar con distintas condiciones climáticas quizás sea una buena idea dejar pasar unos días antes de abrir el estuche. Deja que la guitarra o bajo vaya adaptándose poco a poco a las nuevas condiciones.
    Quizás este punto es un poco exagerado, pero hay que poner las cosas en perspectiva. Ten en cuenta de qué instrumento se trata. Si estamos hablando de una guitarra flamenca de 40 años, mejor que la trates con mucho cuidado y controles todos los cambios a los que la sometes. Si estamos hablando de una guitarra eléctrica con mástil atornillado, económica y relativamente nueva no te preocupes demasiado.

Pero el tema más importante queda para el final:

¿Qué hacemos con las cuerdas de la guitarra o bajo al almacenar el instrumento?

Hay quien recomienda quitar o aflojar completamente las cuerdas antes de almacenar una guitarra. El argumento es que de esta forma vamos a quitar la tensión del mástil y eso va bien para preservar la guitarra.  Este argumento es totalmente erróneo y quitar o aflojar completamente las cuerdas puede dañar seriamente a tu instrumento.

Las guitarra y bajos están diseñados para soportar la tensión de las cuerdas a lo largo del mástil, desde las clavijas hasta el puente. En el interior del mástil hay una varilla de metal roscado llamada “alma” o “truss rod” que tira del mástil para contrarrestar la tensión de las cuerdas. Si quitamos las cuerdas o eliminamos por completo la tensión de estas ¿qué va a pasar con la fuerza que ejerce el alma sobre el mástil?  La respuesta es: nada  bueno.


El alma del mástil ejerce fuerza para contrarestar la tensión de las cuerdas. 

El mástil al liberar la tensión de las cuerdas va a ceder a la fuerza ejercida por el alma y se va a doblar. Con el tiempo esto puede causar daños importantes. En el mejor de los casos va a ser muy complicado ajustar de nuevo la guitarra al poner cuerdas de nuevo.

Así pues: Al almacenar una guitarra durante bastante tiempo la guitarra se debe afinar correctamente y guardar afinada con las cuerdas puestas. Hay guitarras que tienden a desafinarse hacia un tono más agudo. Si este es el caso, afina la guitarra y afloja un cuarto de vuelta cada clavija, no más que eso.